Entrevistas publicadas: Con "Antorcha de Paja"   Antorcha de Paja

Antorcha de Paja, entre las ruinas

de Medina Azahara.

SOMOS HIJOS 

DEL MAYO DEL 68

    

      A sus treinta y cuatro años de media, el trío formado por Francisco Gálvez, Ra­fael Alvarez Merlo y José Luis Amaro tiene en su haber media docena de libros publicados, 16 números de la revista poé­tica «Antorcha de Paja» y una antología de poetas «heterodoxos andaluces» conocida como «Degeneración del 70». Al margen del andalucismo político y folkló­rico, llevan años hablando de centralismo cultural que deja al margen de la publica­ción y de la crítica. a todos los poetas españoles que ellos llaman «de la pe­riferia»

Texto: Eladio OSUNA Foto: DE LA FUENTE

     

     Después de elegir las ruinas de Medina Azahara para las fotografías del grupo —que son las pri­meras que se les hace en todos estos años— recha­zan la palabra grupo, por­que «lo que nos mantiene unidos, aparte de la amis­tad es una actitud ante la vida y ante la poesía, ca­da cual somos realmente independientes en el sen­tido de que no vamos en bloque». También mati­zan la comparación que vahas ocasiones se les ha realizado con «Cánti­co», en el sentido de que «existe un paralelismo en lo referente al entorno que aquellos poetas en­contraron en su momento y el que encontramos hoy, salvando las diferen­cias de época».

     Los signos de época que admiten como deter­minantes, aparte de la gran poesía española de siempre, son: «En este ca­so, el mayo francés del sesenta y ocho, con lo que representa de impul­so de una juventud en ruptura con viejos esque­mas de vida y pensamien­to. Y aunque la primera selección de joven poesía española tenía el mismo comienzo y contenidos, no puede decirse que los tuviera en exclusiva, aun­que si en prioridad de edición, puesto que eran pa­trimonio de la juventud española.»

 

Centralismo

     A veces han tenido pro­blemas con censura, siempre con la edición, muy pocas veces con la crítica, pasan de política y el andalucismo es para ellos «más que nada una defensa contra el centra­lismo, que hemos denun­ciado en los editoriales de nuestra revista. Creemos que Andalucía es un foco de cultura marginado al igual que gran parte de la poesía española actual. No nos preocupa excesi­vamente ocupar un sitio en ella, sino que nos preo­cupa la omisión existente, el centralismo cultural, la desigualdad en la cues­tión de publicaciones y en la crítica española».

Una crítica que, en es­tos diez años de existen­cia de «Antorcha de Paja», no ha dejado de prestarle atención, pero que la con­sideran insuficiente «por­que la única crítica que existe se está dando so­bre unos mismos autores y viene determinada sobre una misma poética que acertada o no, eso el tiempo lo dirá, no presta atención hacia autores de la periferia, incluso gran parte de las críticas se es­tán ejerciendo entre los propios autores, lo que no tendría nada de particular si no fuera porque todas giran sobre los mismos»:

 

Cauces

     «Los soldados», «Un hermoso invierno», «Revival», «Elegía contemporá­nea» y «Erosión de los es­pejos», junto con «Dege­neración de los 70. Anto­logía de poetas hetero­doxos andaluces», for­man el cuerpo poético del trío, junto con lo publica­do en algunos de los 16 números de la publicación que estoicamente mantie­nen desde hace diez años en este páramo cultural andaluz de la edición. Y esos libros han pasado por esa crítica que no ma­nipula «nadie en cuestión, sino que es ese mismo ambiente específico de poetas y críticos situados en los focos de cultura y que cuentan con editoria­les, periódicos, suple­mentos literarios y forman un mundo, una poética, en suma una estructura y de ella unas voces para señalar cuál es la joven poesía española». El pro­blema andaluz lo señalan no sólo como ma de falta de estructura editorial, sino también de falta de cauces culturales.

 

     Su contribución a esta falta de cauces es la «An­torcha», la antología, la lí­nea editorial iniciada y ios proyectos por venir. «Lo que existe en "Antorcha de Paja" es una preocu­pación por esa falta de cauce hacia la cultura, en este caso hacia la poesía. Simplemente nos preocu­pa esa marginación y en ese cauce que es la revis­ta hemos dado cabida tanto a la cultura andalu­za como a la de otras latitudes», y respecto a la «Degeneración del 70» «desde su gestación no ha sido ortodoxa ni en su selección ni conforma­ción. Prueba de ello es que no buscamos la glo­ria de los amigos, sino que se trabajó sobre un amplio número de poetas, en muchos casos sin co­nocerlos personalmente, bastándonos el conoci­miento de su poesía. Lo cierto es que no está cor­tada con el mismo patrón que las demás y ahí están las referencias que se ha­cen de ella incluso en la crítica centralista».

 

Publicado en  Diario 16 el 24 de noviembre de 1982
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